miércoles, 7 de marzo de 2018

DESENLACE SENTIMIENTO DE TERROR
Los días se convertían en pesadillas, la vida se hacía insostenible, largos cortes de luz y agua, falta de alimentos , medicamentos etc.Durante las noches incesantes bombardeos . Aviones que lanzaban diferentes tipos de bombas, botellas de gas, ataques químicos, misiles que caían como lluvia torrencial con tal estruendo que Omar , horrorizado, temía que en cualquier momento se abriese una gran grieta y ser engullidos por ella.
Su casa estaba provista de un pequeño sótano con una ventana cerca del techo desde donde se divisaban las piedras, metal y polvo cada vez que caía un misil en alguna vivienda cercana, con la incertidumbre de si sus habitantes seguían con vida.
Durante los bombardeos, sus padres los abrazaban, a él y a su hermano, con el fin de darles una hipotética protección y seguridad.Una noche fatídica escuchaban como el ruido ensordecedor de los motores de un avión se iba acercando a su casa, lanzando bombas constatemente hasta que varias de ellas cayeron en su casa, tembaleándose y finalmente desplomándose. Segundos antes del derrumbe, los padres de Omar pudieron empujar a sus hijos hacia un rincón del sótano para intentar ponerlos a salvo, sin darle tiempo a ellos mismos a huir de la zona del desplome siendo enterrados bajo los escombros.
Omar corrió desesperado a ayudar a sus padres, excavando con sus pequeñas manos, trató de dar con ellos pero fué inútil y llorando desesperadamente cogió a su hermano y salió al exterior.
Afuera el paisaje era dantesco. Empezó a caminar con la esperanza de encontrar a su tío, hermano de su padre, y pedir ayuda. Caminaba desolado cuando repentinamente escuchó ruidos ,no muy lejanos, de motores que poco a poco se acercaban al lugar donde estaba Omar. Era un convoy de tanques que atravesaban la zona disparando a cualquier objetivo. Omar corrió para esconderse detrás de los restos de una casa bombardeada tratando de calmar los lloros de su hermano pequeño y pidiendo a Dios no ser descubierto. El conboy se alejó y Omar vió la posibilidad de correr hacia la casa de su tío encontrándolo  afortunadamente  vivo. Con lloros y desespareción contó a su tío lo sucedido en casa de sus padres. El tío corrió a la casa de Omar, esperanzado de encontrar a su hermano y cuñada vivos, pero lamentablemente nada se pudo hacer.
Omar fué acogido por su tío, apoyándole en todo, tratando de consolarlo sin lograrlo, pues las imágenes que Omar retenía en su mente, serían imborrables para el resto de su vida, imágenes que al mismo tiempo le daban fuerza para seguir adelante y proteger a su pequeño hermano que había quedado bajo su responsabilidad, así que su prioridad, desde aque momento, era sacar a su hermano del infierno en el que vivían.
Los días siguientes eran rutinarios, la población empezaba a adaptarse a la falta de necesidades básicas y buscaban otras opciones para seguir adelante pero el anochecer volvía a ser terrorífico, repiténdose las explosiones, derrumbes,ambulancias dirigiéndose al hospital, ya casi sin recursos, gritos, lloros y Omar angustiado abrazaba a su bebe recordando que sus padres hacían lo mismo con ellos.
Cada noche, las bajas de civiles y niños eran numerosas. Diferentes ONG y la ONU trataban de enviar ayuda , alimentos y medicamentos sobre todo, pero el gobierno confiscaba la mitad de la carga e incluso algunos encargados de distribuirla, se aprovechaban de mujeres indefensas e incluso niñas. Exigían sexo a cambio de darles algo de alimentos y medicinas, conocimiento que Omar tenía, por haberlo sufrido mujeres cercanas a su entorno
Asimismo la ONU  solicitaba del gobierno sirio  permiso para evacuar a una zona más tranquila a la población civil y el tío de Omar esperaba a que llegara la autorización  decidido a huir del pais y el infierno que estaban viviendo. Después de ser trasladados emigrarían a Turquía y desde allí, por mar a Lesbos continuando su camino hasta llegar a Alemania,esperando encontrar la ayuda necesaria para reconstruir nuevamente sus vidas.
 Había pasado tres años desde el comienzo de la guerra, Omar ya había cumplido trece, pero su mentalidad y madurez era la de un chico veinte o más años. Se preguntaba por qué Naciones Unidas no ayudaba a parar la guerra? Por qué los medios informativos callaban ante tanta atrocidad? Qué motivos o intereses tenían América y Europa para alargar el conflicto? Su tío, persona con nivel cultural, se los explicaba, sintíendo sentimientos de decepción y desengaño hacia la humanidad.
Finalmente llegó el ansioso consentimiento y Omar con sus cuatro enseres se disponía a subir el vehículo. Una vez lleno empezó el viaje y Omar por fín sintió que su infierno empezaba a quedar atrás,sabía que le esperaba dura jornadas, pues su tío le había explicado el plan, pero estaba decidido a soportar toda adversidad para conseguir su objetivo y con una nueva ilusión empezaba la primera etapa. El camino fué largo y penoso, con numerosos controles en los que el autobús tenía que parar y militares entraban dentro para pedir la documentación. En dos de ellos fueron interceptados varios viajeros obligándoles a bajar sin saber el destino que correrían.
Por fin llegaron al destino, una ciudad cerca de la frontera con Turquía. Los viajeros tenía las mismas intenciones, salir de territorio sirio y tratar de llegar a Europa, así que a la mañana siguiente emprendieron, andando el camino hasta Turquía, país que tenía las fronteras abiertas para todo refugiado sirio. Más tarde llegaron a Izmir, allí habian contactado con la mafia que se dedicaba a enviar por medio de pateras a los refugiados y después de pagar el coste, el tío de Omar y familia, provistos con chalecos salvavidas de dudosa efectividad se enbarcaron con el resto de viajeros apiñados de tal forma que apenas podían moverse.
El bote cumplió su objetivo de llegar a Europa (la isla de Lesbos en Grecia, no sin antes pasar por un momento crítico. A cuarenta metros de la costa el motor se paró y no hubo más remedio que tirarse al agua y alcanzar la orilla a nado. Omar unió una cinta de su chaleco al de su hermano y saltó al agua con el resto. Afortunadamente fueron vistos por voluntarios que trabajaban en la zona prestándoles ayuda y sacando primero a niños seguidos por los adultos proporcionánoles atención médica, ropa seca y alimentos. Pasaron varias noches en el centro de acogida hasta conseguir los papeles  para entrar en Macedonia. Hasta llegar a Alemania atravesaron Serbia, Hungria, Austria llegando finalemte al destino. Muchos trayectos fueron hechos andando y otros en autobús, pero Omar y su tío debido a su ilusión, tuvieron fuerza hasta el final  sin llegar a desfallecer.
El gobierno alemán durante un tiempo abrió sus fronteras a refugiados procedentes de la guerra siria. Fueron ingresados en centros de acogida hasta obtener la documentación, más tarde se les ofreció una vivienda, escolarización a los niños y ayuda económica. El tío de Omar era un experto en informática, con un alto nivel de inglés, por lo que no tardó en encontrar un empleo y la familia empezó a ver una nueva luz.
Omar, durante su penoso y agotador éxodo,pues en el camino se encontró con muchas dificultades,maltratos en fronteras, racismo,desprecio  sintió que había perdido su dignidad y enjuició que el mundo carecía de humanidad

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