miércoles, 13 de diciembre de 2017

En el mar

            ¡Agua! ¡Ahgg! No puedo. Aire. Necesito aire. No, no, no… sal. ¡Arriba! ¡Coff, coff, coff! Es una pesadilla. Negro. Me he caído de la cama y… ¡Odio el agua! ¿Dónde estoy? Soy yo. Yo no. ¡Mierda! Mojado, frío. Oscuridad. Duele el pecho. ¡Algo corre por mi brazo! Ese ruido agudo. Luces. Hay luces por todas part... Coff, coff… Una tos más y vomitaré mi estómago. Me abrasa la garganta. Tengo sed. Agua dulce, no salada. Rodeado de agua salada. ¡No es un sueño!
¡No! Voy a morir aquí. Me va a dar algo. El agua me tragará y no podré respirar. Solo oscuridad. No puedo respirar. Mi cuerpo se hundirá y seré comida de pez. ¡No puedo morir! Tengo cosas que hacer. Es una muerte horrible. Intentar tragar aire y respirar agua que quema por donde pasa. Ya me arde la garganta y el pecho. Ya he tragado una buena cantidad. Tengo sed y el estómago llego de agua. Ja, ja, ja. Estúpida vida. ¿Quién se ha atrevido a hacerme esto? No veo nada. Alguien. Quién. ¡Sacarme de aquí!
-¡Socorro! ¿Alguien puede oírme?
¡Argh…! Coff, coff, coff. ¡Deja de moverte! Quién me va a oír. Solo. ¿Quién? ¿Quién se ha atrevido? Me vengaré. ¡A mí! ¿Cómo? Yo que he, yo he… ¡Ah, el pecho! ¡Respira! Inspirar, dos, tres, cuatro; expirar, uno, dos… ¡Céntrate! No es un sueño. Estoy en el mar. Mojado, tengo frío, me duele el pecho, el costado, las rodillas y la cabeza. No me siento el brazo izquierdo. Me escuece la garganta y las muñecas, como cuando me las esposaron y me despellejé rabioso. No me ahogo. Llevo un buen rato aquí. Sigo incómodo ¿qué es esto? Un chaleco, me aprieta en el costado… ¿Cuándo? ¿Cómo he llegado aquí? ¿¡Quién!?
¡Tranquilízate, sigues vivo! Otra vez. Despacio. Solo respirar. Empiezo a notar mi brazo. El pecho me duele más. ¡Bom, bom…, bom! Me enloquece el retumbar. Tengo que mantener la calma. ¿Eso? Una luz en el cielo. ¿La luna? Respirar, exhalar. Nadie sabía que el agua me asusta. Lo he ocultado desde aquel día. Ni siquiera Carmen. Carmen, Carmen… ¡Claro! Ella ha sido. Me aburrí. Tenía derecho. Ella se debía haber conformado. Seguir disfrutando de la vida. Yo se lo había regalado. Decidió traicionarme ¡Pobre pequeña! Era tan hermosa. Tan dulce. Luego, peor que la bruja del cuento. El dinero todo lo compra.
Dinero, eso es. Me vengaré. Saldré de este podrido mar y encontraré a quién me haya dejado aquí. Eso. Yo, yo, yo… No saben a quién se enfrentan. Soy un superviviente. No tengo… Supero mis miedos. Me enfrento a ellos ¡Soy un hombre! Esto no es nada. Me voy y entonces verán. ¿Dónde está? ¡Piensa! Un hotel. Nieve. Frío. Cerré el trato. El imbécil pensaba que me ganaría en mi juego. Ja, Ja, Ja… ¡Nadie puede conmigo! ¿Habrá sido él? No, todavía no lo sabe. Lo he dejado en la miseria, tardará unos meses en darse cuenta. ¡Céntrate! Gin-tonic en el bar. Una rubia cara, no quise. Mi habitación. Pijama. El mini bar, solo whisky. Una última copa. Y la cama. ¡Pijama! Llevo mi pijama puesto, camiseta y pantalones. No llevo zapatos. ¿Cómo he llegado desde Teruel hasta, hasta, hasta…
¡No puede ser el Mediterráneo! No. No tengo tanto frío. Solo incómodo, mojado. Si fuera el Mediterráneo en invierno, frío, congelado. ¡Cono sur! Seguro. Un mar no muy profundo. No océano. Descarta a mucha gente. Dinero, hace falta dinero. ¿Por qué? Yo no… ¡Mentira! Me gastaría hasta el último céntimo en vengarme. ¿Quién? Tanto dinero. Drogas. Coche. Avión. Callar a los secuaces. Mucho dinero. Tal vez… Sí, un accidente. No, no hay rastro de nadie. No hay trozos de nada. No avión, no barco. No. Nadie ni nada más. Solo yo.
¡Mantente quieto! Eso es. Flotar. Ahorrar energía. Respirar. Saldré de aquí. Sed. El mar está tranquilo. Si nado hacia el oeste encontraré tierra. Poco a poco. Me desplazaré suave. Flotar de espaldas. Mover brazos y pies. Poco. Despacio pero sin parar. Esperaré a que salga el sol y nadaré en dirección contraria. Nadie ni nada puede conmigo. Yo los encontraré, les daré las gracias por ponerme a prueba, por hacerme más fuerte y después les mataré.

Mat

No hay comentarios:

Publicar un comentario